El portavoz del Partido Popular Democrático (PPD) en la Cámara de Representantes, Charlie Hernández, tildó de faranduleros a los representantes Luis Vega Ramos y a Manuel Natal por coordinar campañas norteamericanas en Puerto Rico, a pesar de hacerse llamar soberanistas.

“Algunos que dicen ser soberanistas se han lanzado también a la carrera del farandulerismo.   Entusiasmados por el simpático discurso del senador BernieSanders, no hubo forma de que la razón detuviera a algunos que dicen ser soberanistas.  ¿Quién lo hubiera pensado?, ¡Se han lanzado a coordinar campañas americanas en Puerto Rico!  Tratan en vano de justificar su inconsistencia diciendo que Sanders es un amigo de Puerto Rico.  ¿En serio?  ¿Desde cuándo?”, cuestionó Hernández.
“Me simpatiza Sanders tanto como el Primer Ministro de Canadá y otros tantos presidentes latinoamericanos; sin embargo, no entrego mis filosofías por farandulerismo ni por oportunismos.  Envían un mal y vergonzoso ejemplo a los soberanistas del país quienes predican serlo y actúan de espaldas a su retórica”, sentenció Hernández.
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DE FARANDULERISMOS Y OPORTUNISMOS

Por Rep. Charlie Hernández

Hace ocho años atrás tuvimos que pasar por lo mismo: el farandulerismo y el oportunismo buscó imponerse a los principios y al sentido común.

En el año 2008 los americanos estaban fascinados con el fenómeno político de Obama; un joven, negro, inteligente, carismático, con gran capacidades de oratoria que comunicaba el espíritu de cambio que se buscaba en Estados Unidos.  En Puerto Rico hubo otros niveles de interés pues la mayoría votó a favor de la candidata conocida endosada por los intereses políticos de moda.  Así, los “demócratas” hicieron el ridículo de votar por Hillary Clinton cuando ya estaba matemáticamente eliminada de la contienda.  En ese momento, los populares no sabían que hacer: sus corazones les decían que no tenía sentido votar en primarias americanas mientras sus líderes estaban divididos entre Obama y Clinton.

Algunos, por estricta conveniencia política, participan en esos procesos americanos creyendo que con ello obtienen, para ellos o sus clientes, los accesos al poder que sólo el dinero brinda.  En el caso de los soberanistas, no tenemos nada que hacer en la política americana.  Si queremos que EEUU respete la política local, no debemos intervenir en la de ellos.  Esas primarias presidenciales son una mofa colonial pues pagamos con nuestros fondos públicos para que el americano trate de hacernos creer que nos escucha.  Pero en el 2008 la confusión era grande y apareció el fantasma del farandulerismo y el oportunismo: todos querían salir en la foto.  Insistí en la abstención de ese proceso y el pueblo respondió.  Entre los que decían ser soberanistas accedieron a regañadientes a no participar.  Como si fueran soberanistas bisiestos, decían que sino participaban otros obtendrían los acomodos (o la foto con Obama).

Ahora, ocho años después, algunos que dicen ser soberanistas se han lanzado también a la carrera del farandulerismo.   Entusiasmados por el simpático discurso del senador Bernie Sanders, no hubo forma de que la razón detuviera a algunos que dicen ser soberanistas.  ¿Quién lo hubiera pensado?, ¡Se han lanzado a coordinar campañas americanas en Puerto Rico!  Tratan en vano de justificar su inconsistencia diciendo que Sanders es un amigo de Puerto Rico.  ¿En serio?  ¿Desde cuándo?

Me simpatiza Sanders tanto como el Primer Ministro de Canadá y otros tantos presidentes latinoamericanos; sin embargo, no entrego mis filosofías por farandulerismo ni por oportunismos.  Envían un mal y vergonzoso ejemplo a los soberanistas del país quienes predican serlo y actúan de espaldas a su retórica.