Los miembros del programa La Garata de La Mega la emprendieron contra la periodista Sandra Rodríguez Cotto luego que, aparentemente, se sintieran aludidos por su columna en la cual denunciaba un patrón de sexismo en la cobertura deportiva de algunos medios.

En su escrito, la experimentada periodista sostuvo: “Si algo quedó meridianamente claro en la cobertura mediática en los últimos días es que en las noticias la mujer no vale nada. A la mujer en el deporte no sólo se le invisibiliza, sino que se descarta, y peor aún, se ve como un objeto sexual si es linda, o como motivo de burla si no gana. El sexismo está bien metido entre cuero y carne de la mayoría de los comentaristas del patio”.

unnamed (1)

En principio, tanto Rodríguez Cotto, así como el grupo de La Garata parecían estar de acuerdo con el planteamiento sobre la pobre cobertura de los medios en general a las féminas deportistas. Sin embargo, lo que aparentemente desató la furia de los incisivos comentaristas deportivos fue un párrafo con el cual aparentemente se sintieron aludidos: “En una emisora FM perteneciente a la empresa SBS un par de imbéciles que dicen ser analistas deportivos desplegaron todo su odio y sexismo, burlándose de las futbolistas porque habían perdido frente a México 6-0. Esos son los mismos que sólo mencionan a mujeres en el deporte si son “lindas” como describen a la tenista Mónica Puig en vez de destacar que es una de las mejores en el mundo”, leía el párrafo.

Esto provocó que durante la transmisión de La Garata, los panelistas refutaran la columna, y de inmediato, instaran a sus seguidores a “dejarle saber su sentir” a Rodríguez Cotto, acción que desató una ola de ataques a la bloguera en su carácter personal.

unnamed (2)

Para muchos, el tema de la escasa cobertura noticiosa a la mujer en el deporte debe ser discutido a fondo. El planteamiento de Sandra Rodríguez Cotto es válido, y el panel de La Garata está de acuerdo “a su manera”. ¿Podrán hacer un programa juntos para llegar a un “happy medium”? El tiempo dirá.

Accese columna de Sandra Rodríguez Cotto aquí: