Una vez más se discute en la palestra pública cuál es la verdadera razón por la cual el candidato independiente, Manuel Cidre, esconde bajo la alfombra que es estadista.

Y es que ya son varias las instancias en las cuales Cidre oculta su preferencia por que Puerto Rico sea el estado 51, sueño que comparte con los militantes del Partido Nuevo Progresista (PNP). Su justificación para ello-según él mismo ha dicho- responde a que el status divide, y que su agenda es hacer de Puerto Rico un país “próspero”.

Un colaborador de Secreto a Voces subrayó recientemente que “las pretensiones de Cidre en cuanto a Puerto Rico son las mismas de todos los candidatos a la gobernación. Claro, que tampoco ha sido claro cómo lograría su cometido. Una candidatura que surge alegadamente del hastío que sienten los ciudadanos por los políticos tradicionales debería arrancar hablando de frente, y con transparencia hacia la gente a la que se le pide el voto. Así que habría que preguntarse si el señor Cidre siente vergüenza de su preferencia ideológica o simplemente juega a la política como aquellos a los que critica”.