Fuentes de Secreto a Voces informaron que, supuestamente, dos empleadas de El Nuevo Día son las “utilizadas” por la gerencia para ejecutar una “descarada agenda” del periódico durante este período electoral para favorecer al candidato a la gobernación por el Partido Nuevo Progresista (PNP), Ricardo Rosselló.

Se trata de la recién nombrada directora de El Nuevo Día, Farasch López Rayloz, y la editora Mabel Figueroa. Alegadamente, ambas tienen una línea editorial comprometida con el candidato de la Palma, y cuentan con el aval de sus jefes.

Según se supo, algunos de los empleados de la redacción del periódico no se sienten cómodos con la forma en que (Mabel) Figueroa, quien trabajó en la oficina de prensa del exconvicto Edison Misla Aldarondo, maneja la información de temas políticos.

Del mismo modo, también se informó que López Rayloz no es periodista, razón por la cual su nombramiento se cuestionó internamente desde un principio. En mayo de este año, Secreto a Voces publicó sobre un supuesto malestar entre los empleados de El Nuevo Día por el nombramiento.

Se cree que esta movida inesperada de El Nuevo Día esté basada en intereses económicos de la familia Ferré Rangel en caso de un triunfo electoral de la familia Rosselló.